Debéis saber que toda sociedad se sustenta en cinco pilares básicos: economía, política, ocio, sexo y religión. Y como no podía ser de otra manera, habrá que empezar desde el principio. ¿Cuál de estos pilares se considera el principio? Algunos avispados dirán que se trata del sexo pero no, os habéis acelerado, mentes calenturientas.

El principio es la religión, ¿por qué?. Sobre el principio de todo ya se ha escrito mucho, de hecho el primer best-seller que jamás ha existido en la Tierra y que aún al día de hoy ostenta ese puesto, con casi incluso más copias que la Guía del Autoestopista Galáctico, es el que narra entre otras cosas el principio del universo. Y sí, es un libro religioso.

Sin embargo no voy a ocuparme ahora de ese viejo tocho de miles de páginas y haré una referencia a la Guía del Autoestopista, ya que en una de sus entradas no oficiales hace referencia directa a la creación del mundo, y en especial, a su creador: el Monstruo Espaghetti Volador. ¿Tenéis dudas, infieles? Adelante, pinchad en la cubierta del libro para descrubrir la verdad.
Si desafortunadamente el inglés no está dentro de vuestro repertorio podéis comprender el origen del universo en esta página .

Ahora comprendéis una de las verdades supremas que el Vaticano quería ocultar a través de la teoría de la evolución inteligente. Pues ya véis, el mundo fue creado por un Monstruo Espaguetti Volador invisible a nuestros ojos. ¿He dicho invisible? Lo cierto es que no siempre, su boloñesa presencia fue vista en Alemania:

Con esto, queridos padawans, ya podéis comprender una parte de lo que es ser friki:

Por último os dejo la oración del culto pastafari:

Oh Tallarines que están en los cielos gourmets
Santificada sea tu harina
Venga a nosotros tus nutrientes
Hágase su voluntad en la Tierra como en los platos
Dános hoy nuestras albóndigas de cada día
y perdona nuestras gulas así como nosotros perdonamos a los que no te comen.
No nos dejes caer en la tentación (de no alimentarnos de vos)
y libranos del hambre...
RAmén.

Aún estáis a tiempo de alcanzar la salvación al dente, ¡hazte pirata y únete a la iglesia de los pastafaris !

Que su apéndice tallarinesco os toque a todos.